Las ONG Amnistía Internacional y Human Rights Watch denunciaron hoy ante la subcomisión de Derechos Humanos de la Eurocámara las violaciones contra los Derechos Humanos que han ocurrido en China antes y durante los Juegos Olímpicos que concluyeron ayer, así como para las promesas de cambio y apertura prometidas desde Pekín.
La directora ejecutiva de la ONG Human Rights en China, Sharon Hom, criticó que las autoridades chinas hayan mostrado al mundo una imagen de "modernidad" durante la celebración de los Juegos Olímpicos cuando, a su juicio y pese a "ciertos progresos en algunas áreas", China se mantiene como "un Estado policial que avasalla los Derechos Humanos".
A través de una conferencia radiofónica, Hom recriminó desde Nueva York la falta de acceso libre para la cobertura de medios, "la intimidación, represión, detención y palizas" que han sufrido personas por manifestarse pacíficamente y la reubicación forzosa de personas durante los Juegos Olímpicos. Hom reclamó además que la comunidad internacional deje claro a China que su "preocupación" por la situación de los Derechos Humanos "sigue siendo importante" aunque los Juegos hayan acabado.
Por su parte, la portavoz de Amnistía Internacional, Susi Dennison, también criticó que "no ha habido cambios sobre el terreno" en China por la celebración de los Juegos Olímpicos y lamentó que "las promesas" de cambio lanzadas desde Pekín "no se han cumplido". Por ello, reclamó a la Unión Europea que adopte "una postura firme" en sus relaciones con China.
La estudiante Yiyi Lu, estudiante e investigadora en la Universidad británica de Nottingham, denunció ante la Eurocámara "la intensificación de la represión" por parte de las autoridades chinas antes y durante los Juegos Olímpicos, incluidos las expropiaciones sin compensación o escasa y la movilización de agentes policiales para impedir manifestaciones pacíficas.



